Los paneles solares fotovoltaicos, proporcionan la tercera fuente de energía renovable, antecedidas por la hidroeléctrica y la eólica, esto le dan su importancia como una alternativa ecológica.

Los avances tecnológicos han permitido la incorporación de energía solar fotovoltaica al alcance de las manos por medio de paneles que permiten hacer que el calor una fuente renovable para múltiples usos.

Es interesante saber cómo estos paneles solares logran transportar las energías fotovoltaicas a usos diarios. Es por esto que en este artículo se brindará una explicación sobre su proceso para conocer un poco más sobre el desarrollo en materia energética alterna.

Principios de la energía fotovoltaica

Para conocer un poco más acerca de su funcionamiento, es necesario saber sobre los principios que lo rigen. Lo primero que debemos entender, es que los rayos solares provienen los fotones estos caen directo en la superficie de los paneles, e inmediato son capturados por semiconductores, elaborado de materiales especiales como puede ser el silicio.

Los electrones, por su parte que se alojan en los orbitales, chocan con los fotones, lo que produce una liberación de átomos. Los paneles, entonces, posibilitan la transformación de energía solar en electricidad continua, que tiene el nombre de DC.

Luego se busca un tipo de conversor que convertirá la DC en energía alterna, conocida como AC. Esta es la que entra en paneles eléctricos dispuestos en las casas para generar la electricidad de las casas, que es de bajo consumo y por esto se considera ahorrativa.

Funcionamiento de los paneles fotovoltaicos

Los paneles fotovoltaicos están compuesto de celdas o células fotovoltaicas productores de energía electricidad preveniente de la luz solar. Estas suelen ser cristalinas o amorfa; las primeras se componen de partículas cristalizadas en el que se incluye el silicio; y la segunda también son de este material, pero reciben este nombre cuando no se cristaliza.

Estas celdas solares también se combinan con otros materiales tales como boro o fósforo, que son los que ayudan a crear cargas positivas-negativas y generar electricidad. Además son productores de campo magnético en el panel que es el que permite la traducción a energía eléctrica.

Los paneles fotovoltaicos son capaces de proveer gran cantidad de energía, por ejemplo, en un día soleado común, el sol puede irradiar aproximadamente un 1kw por metro cuadrado. Si además se le sumado estos paneles que actuaran como amplificadores de la luz y el calor se puede a generar entre 120 y 250 w por metro cuadrado. Claro está, que esto dependerá de los materiales y la eficacia con el que cuenten la versión usada.

Un diseño que la mayoría conoce son los paneles solares compuestos por placas que tienen unos módulos hechos de células fotovoltaicas. Las células de estos actúan como como semiconductores, y en su superficie están cubiertas de unos vidrios transparentes que permite el paso de la radiación y captura el calor.

En la actualidad, siguen las investigaciones que reduzcan los costes de producción, es bien sabido que no son productos muy accesibles en el mercado. Asimismo, se busca aumentar la versatilidad de los módulos, y utilizar materiales más comunes para su elaboración e incluso tenemos podemos ver Para qué sirven un inversor de voltaje en sistemas fotovoltaicos.